Thursday, 20 November 2014

Curioso...Vallejo y Kariola se restan en esta carta...

CARTA ABIERTA A LA PRESIDENTA DE LA REPÚBLICA DE CHILE: CONDICIONES Y TRATO A LOS ESTUDIANTES E INVESTIGADORES DE POSTGRADO CHILENOS

Open Letter to the President of the Republic of Chile
Re: The conditions and treatment of Chilean students and postgraduate researchers. (Please see translation below)
Lettre Ouverte á la Présidente de la République du Chili :
Conditions et Régime des Étudiants et Chercheurs de Troisième Cycle Chiliens (voir la traduction en français ci dessus)

Vuestra Excelencia
Señora Michelle Bachelet Jeria
Presidenta de la República de Chile
Presente

De nuestra mayor consideración,
En distintas oportunidades, estudiantes, académicos, becarios e investigadores de postgrado, sociedades científicas y organizaciones sociales hemos manifestado nuestra preocupación por el complejo panorama que atraviesa el desarrollo científico y tecnológico en el país. Para nadie resulta extraño la necesidad de crear un moderno Plan Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (el actual data de 1988), aumentar la inversión pública en investigación y educación en postgrado (0,35% del PIB, en circunstancia que el promedio OCDE es de 2,4%) y fortalecer nuestra institucionalidad, la cual requiere con urgencia ser democratizada.
Hemos sido testigos durante los últimos años de la transformación de nuestras universidades: la matrícula en programas de magíster y doctorado han experimentado una importante expansión, de manera tal que lejos de constituir un privilegio o una situación excepcional, se han convertido, en muchas áreas del conocimiento, en una necesidad académica y laboral. El Estado debe promover políticas públicas que reconozcan seriamente esta nueva realidad donde el postgrado constituye un nivel de formación masificado y normalizado en la educación superior chilena, asunto ignorado en la actual Reforma Educacional. Desde esa perspectiva, resultan especialmente preocupantes tanto la deficiente gestión de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt), como las condiciones y el trato que el Estado a través de Conicyt y Becas Chile mantiene con sus becarios.
En múltiples ocasiones hemos llamado la atención sobre los inconvenientes y desafíos que enfrenta Conicyt, y en particular los Programas de Formación de Capital Humano Avanzado y Becas Chile, dependientes del Ministerio de Educación, cuyos objetivos son promover la formación de postgrados en Chile y en el extranjero. Es de público conocimiento que Conicyt padece problemas administrativos internos que menoscaban el cumplimiento de sus objetivos. Además de la excesiva rotación de funcionarios en sus distintas jerarquías (desde Presidencia hasta ejecutivos) hay una insuficiente cantidad de los mismos (la mayoría a honorarios). No en vano el Sindicato de Conicyt ha denunciado que para la atención de 7000 becarios sólo cuentan con 18 funcionarios.
Creemos que los niveles de desarrollo que el país pueda alcanzar no dependen únicamente de la cantidad de becas que como sociedad podamos entregar, sino que también su capacidad de garantizar condiciones plenas de protección social y proyecciones de inserción a nuestros estudiantes e investigadores. Contamos con importantes talentos en todas las áreas del conocimiento, cuyos aportes difícilmente tendrán el impacto esperado, si sus estudios e investigación se desarrollan en contextos de precarización en materia de salud y previsión (especialmente de becarias y becarios con hijos, y/o viviendo en el extranjero), y un futuro incierto respecto de su incorporación en el mundo académico y profesional. Ciertamente, los programas de inserción son insuficientes y las obligaciones de retribución deben ser rediseñadas en función de las dinámicas que exhibe la investigación nacional e internacional. Por sobre todo, prevemos de manera urgente que la formación de postgrado deba estar vinculada con el fortalecimiento de universidades y centro de investigación con compromiso público.
El empeoramiento de las condiciones de nuestros estudiantes e investigadores se manifiesta de manera ejemplar en los castigos absolutamente desproporcionados e injustos que Conicyt y Becas Chile viene aplicando a sus becarios desde la administración anterior. Estos castigos incluyen la devolución de la totalidad de los fondos de becas y la inhabilitación indefinida para adjudicarse otros beneficios a becarios que obtuvieron y/o acreditaron con alguna demora sus grados académicos. La contratación de una empresa de cobranza, la imposición de pagarés en blanco y la exigencia de restitución de fondos constituyen una intromisión indebida de prácticas propias de la banca en el seno de la vida académica. Resulta difícil de comprender que un gobierno promueva una reforma educacional opuesta al lucro y la mercantilización de la educación, mientras que a nivel de postgrado valide que las becas funcionen como créditos condonables convirtiendo así a los becarios en deudores del Estado.
Hacemos un llamado urgente a Vuestra Excelencia y a las nuevas autoridades del Mineduc, Becas Chile y Conicyt para que, en lo inmediato, tomen medidas que mejoren las condiciones de protección social de investigadores y estudiantes, y asimismo reviertan los cobros e inhabilitaciones a los becarios quienes por más de un año han visto menoscabada su calidad de vida. La formación de postgrado debe estar incorporada en la democratización de la educación. Para ello es imprescindible la participación de universidades, científicos e intelectuales y organizaciones de postgrado en la construcción de los marcos normativos que rigen las Becas nacionales y Becas Chile, de modo que las instituciones se rijan por criterios académicos y sociales más amplios permitiendo que estudiantes e investigadores vuelvan a tener el respaldo público necesario para seguir creando y construyendo un mejor país para todas y todos los chilenos.
Esperando una favorable acogida a esta petición, se despiden atentamente.

CC.
-Ministro de Educación, Sr. Nicolás Eyzaguirre
-Presidente de CONICYT, Sr. Francisco Brieva
-Honorables Senadores. Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología
-Honorables Diputados. Comisión de Educación
Santiago, 19 de noviembre de 2014.
Adhieren
Instituciones:
Grupo Inhabilitados por Conicyt (J. Aguilar, L. Bazzurro, P. Cisternas, V. Orellana, F. Reyes)
Federación de Estudiantes Universidad de Chile
Delegados Postgrado FECH 2013 - 2014 (O. Arias, F. Encina y C. Moya)
Asociación Nacional de Investigadores en Postgrado (ANIP)
(Dr. C. Pérez, Presidente ANIP; Mag. Bernardo Pinto, Vicepresidente ANIP; Dr. C. Undurraga, Tesorero ANIP; Mag. D. Domínguez, Secretaria ANIP; Dr. E. Bravo, Director ANIP)
“Más Ciencias para Chile”. Coordinación Nacional Movimiento Ciudadano
Asociación de Académicos y Académicas Enrique Molina Garmendia de la Universidad de Concepción
Dr. Juan Reyes, Presidente Sociedad Chilena de Ciencias Fisiológica
Dr. Nicolás Giulani, Presidente Sociedad de Microbiología Chilena
Autoridades:
Gabriel Boric. Diputado de la República de Chile
Giorgio Jackson. Diputado de la República de Chile
Académicos:
- Jorge Babul Cattan. Académico, Departamento Biología, Universidad de Chile
- María Eugenia Góngora. Decana Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile
- Jorge Hidalgo Lehuedé. Profesor Titular Departamento de Ciencias Históricas, Universidad de Chile. Coordinador Académico Red de Postgrado de Humanidades, Artes, Ciencias Sociales y de la Comunicación
- Carlos Ruiz Encina. Director Departamento de Sociología, Universidad de Chile
- José Luis Martínez C. Coordinador Programa de Doctorado en Estudios Latinoamericanos, Universidad de Chile Ex Presidente del Consejo Superior de Ciencias - FONDECYT
- Pablo Whipple. Profesor asociado y Jefe del Programa de Magíster en Historia, Instituto de Historia, Pontificia Universidad Católica de Chile
- Pablo Oyarzún Robles. Académico, Departamento Filosofía y Senador Universitario, Universidad de Chile
- Bernardo Subercaseaux. Académico, Departamento de Literatura, Universidad de Chile
- Carolina Ferrer, Professeure. Département d'études littéraires. Université du Québec à Montréal
- Alfredo Riquelme Segovia, Académico del Instituto de Historia, Pontificia Universidad Católica de Chile
- Rodrigo Karmy. Académico, Departamento de Filosofía y Centro Estudios Árabes, Universidad de Chile
- Raúl Villarroel. Académico, Departamento Filosofía, Universidad de Chile
- Miguel Ruiz S. Académico, Facultad de Arte, Universidad de Chile
- Claudia Gutiérrez. Académico, Departamento Filosofía, Universidad de Chile
- Rodrigo Zúñiga. Académico, Facultad de Arte, Universidad de Chile
- Valentina Bulo. Académica Institutos de Estudios Avanzados, Universidad de Santiago
- Federico Galende. Académico, Facultad de Arte, Universidad de Chile
- Gonzalo Díaz L. Académico. Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago, Programa de Bachillerato de la Universidad de Chile, Escuela de Sociología de la Universidad Mayor.
- María José López. Académica, Departamento Filosofía, Universidad de Chile
- Víctor Orellana. Académico, Departamento de Sociología, Universidad de Chile
- Giorgio Boccardo. Académico, Departamento de Sociología, Universidad de Chile

    OPEN LETTER TO THE PRESIDENT OF THE REPUBLIC OF CHILE RE: THE CONDITIONS AND TREATMENT OF CHILEAN STUDENTS AND POSTGRADUATE RESEARCHERS

    Your Excellence Madam Michelle Bachelet Jeria President of the Republic of Chile Dear Madam President, In recent days, students, academics, scholarship holders, postgraduate researchers, scientific societies, and social organizations have all expressed their concerns over the complex situation which the scientific and technological development of the country is currently going through. There are no doubts about the need for a new National Plan of Scientific and Technological Development (the current plan was launched in 1988). Further, the lack of public investment in research and postgraduate education (0.35% GDP, of which the OCDE average is 2.4%), and the fragility of the Chilean educational institution, urgently requires your attention. Over the past few years, we have witnessed multiple changes among Chilean universities. For example, enrolment in Masters and Ph.D. programmes has rapidly increased. So much so, in fact, that taking postgraduate studies is no longer a privileged or unusual situation, but rather an academic and professional necessity. Because of this, we firmly believe that the government should promote public policies that would recognise the current reality that postgraduate studies represent a training system that is widely accepted and standardized in the higher education sector. In addition, this important issue has been ignored by the current Chilean Educational Reform. To this point, it is extremely important to pay close attention to the current situation regarding the National Commission of Scientific and Technological Research (Conicyt), and the treatment that the government, through Conicyt and Becas Chile (Chile Scholarships), has given to its scholarship holders lately. On several occasions we have drawn public attention to the difficulties and challenges that Conicyt faces, particularly in respect to the Advanced Human Capital Programme and the Becas Chile Programme, institutions dependent upon the Ministry of Education, which objectives aim to promote the training of Chilean postgraduates both domestically and abroad. It is publicly known that Conicyt suffers from internal administrative problems, which considerably diminishes the effectiveness of its services. In addition, there are far too few employees, in its different hierarchies (from the Presidency to executives), and they are overworked due to the fact that they simply don’t have enough help to cope with all the demands of their job. Indeed, Conicyt’s union has announced that only 18 employees were hired to assist 7000 scholarship holders. We strongly believe that the future development of Chile could heavily depend on the quantity of scholarships granted. This development would include being able to fully guarantee those scholarship receivers social security and a future employment plan, which would offer employment opportunities to postgraduate students and researchers. Chile counts with important talents in every area of knowledge, whose contribution will hardly have the expected impact from the Chilean Society if their studies and research are developed under uncertain conditions, such as scholarship holders facing issues with their health insurance provisions (especially those scholarship receivers with children, and/or those studying abroad), and an uncertain future regarding postgraduate job prospects. Indeed, the government’s programmes for reinsertion are not enough considering the number of postgraduates. Moreover, the obligation imposed by the government of paying back scholarships must be reconsidered in relation to the dynamics that the actual state of the work done by the researchers studying in Chile and abroad exhibits. Above all, we believe that training for postgraduate students must be urgently linked to strengthening universities and research centres with a profound feeling for public engagement. The gradual deterioration of conditions for our fellow postgraduate students and researchers is perhaps most clearly represented in the absolute extreme example of the unfair penalties that Conicyt and Becas Chile has been applying to some scholarship receivers, a situation that has carried over from the previous administration. As penalties for scholarship receivers who had academic difficulties, or submitted their degree certificates late, Conicyt has asked those students to give back their entire scholarship. Moreover, some scholarship receivers have simultaneously been labelled as ‘ineligible’ (for an indefinite period of time) for another scholarship funded by the Chilean government. In addition, last year, Conicyt hired a collection agency to collect on the money granted to some scholarship receivers. Also, Conicyt has required every person who has been granted a scholarship to sign a blank promissory note. All of these issues reveal that Conicyt has adopted practices and procedures more common to banks than academic institutions. It is hard to understand how a government that is currently promoting educational reform, and has promised to fight against the profit and marketization of education, is validating a postgraduate scholarship system which makes its receivers immediate debtors to the state. We would like to urgently draw your attention, Madam President, along with the new authorities from the Ministry of Education, Becas Chile, and Conicyt, to this important matter. Action needs to be taken in order to improve the social protection conditions of postgraduate students and researchers, and at the same time, revert the status and payments to those “ineligible” students who have seen their own lives undermined for over a year due to these unfair practices. It is vital that postgraduate education be incorporated into the democratization of education, and it is essential to count on the participation of universities, scientists, intellectuals, and postgraduate organizations in order to help build the regulatory framework that governs the programmes of students doing postgraduate studies in Chile and abroad. We must also help enable these institutions to be guided by wider academic and social criteria, and once again allow students and researchers to count on the support of the government in order to keep creating and building the best possible country for all Chileans. In the hopes that this request will be favourably received, Most Respectfully, CC. -Ministry of Education, Sr. Nicolás Eyzaguirre -CONICYT President, Sr. Francisco Brieva -Honorauble Senators. Commission of Education, Culture, Science and Technology -Honorauble MPs. Commission of Education. Santiago, November 2014 Supporting Institutions supporting: - Group of ineligible students by Conicyt (J. Aguilar, L. Bazzurro, P. Cisternas, V. Orellana, F. Reyes) - Federation of University of Chile Students - Postgraduate Delegates FECH (Federation of University of Chile Students) 2013 - 2014 (O. Arias, F. Encina y C. Moya) - National Asociation of Postgraduate Researchers (ANIP) (Dr. C. Pérez, ANIP President; Master of (cual es su magíster?). Bernardo Pinto, ANIP Vicepresident; Dr. C. Undurraga, ANIP Treasurer; Master, Dr. Domínguez, ANIP Secretary; E. Bravo, ANIP Director) Authorities: - Gabriel Boric. Republic of Chile MP. - Giorgio Jackson. Republic of Chile MP. Academics: - Jorge Babul Cattan. Academic, Departament of Biology, University of Chile - María Eugenia Góngora. Dean of the Faculty of Philosophy and Humanities, University of Chile. - Jorge Hidalgo Lehuedé. Academic Department of History, University of Chile. Coordinador Académico Red de Postgrado de Humanidades, Artes, Ciencias Sociales y de la Comunicación - Carlos Ruiz Encina. Academic, Director Sociology Department, University of Chile. - José Luis Martínez C. Coordinador Programa de Doctorado en Estudios Latinoamericanos, Universidad de Chile Ex Presidente del Consejo Superior de Ciencias - FONDECYT - Pablo Whipple. Profesor asociado y Jefe del Programa de Magíster en Historia, Instituto de Historia, Pontificia Universidad Católica de Chile - Pablo Oyarzún Robles. Academic Departament of Philosophy and University Senator, University of Chile. - Bernardo Subercaseaux. Academic, Departament of Literature, University of Chile. - Carolina Ferrer, Professor. Department of Literature Studies. University of Québec in Montréal - Alfredo Riquelme Segovia, Academic of Institute of History, Pontifical of Catholic University of Chile. - Rodrigo Karmy. Académico, Departamento de Filosofía y Centro Estudios Árabes, Universidad de Chile - Raúl Villarroel. Académico, Departamento Filosofía, Universidad de Chile - Miguel Ruiz S. Académico, Facultad de Arte, Universidad de Chile - Claudia Gutiérrez. Académico, Departamento Filosofía, Universidad de Chile - Rodrigo Zúñiga. Académico, Facultad de Arte, Universidad de Chile - Valentina Bulo. Académica Institutos de Estudios Avanzados, Universidad de Santiago - Federico Galende. Académico, Facultad de Arte, Universidad de Chile - Gonzalo Díaz L. Académico. Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago, Programa de Bachillerato de la Universidad de Chile, Escuela de Sociología de la Universidad Mayor. - María José López. Académica, Departamento Filosofía, Universidad de Chile - Giorgio Boccardo. Academic, Departament of Sociology, University of Chile. - Víctor Orellana. Academic, Departament of Sociology, University of Chile.

    LETTRE OUVERTE À LA PRÉSIDENTE DE LA RÉPUBLIQUE DU CHILI : CONDITIONS ET RÉGIME DES ÉTUDIANTS ET CHERCHEURS DE TROISIÈME CYCLE CHILIENS

    Votre Excellence Mme Michelle Bachelet Jeria Présidente de la République du Chili Nous vous adressons cette lettre pour vous faire part de notre préoccupation face à la situation que doit affronter le développement scientifique et technologique du pays. Préoccupation qui a déjà était relayée en de nombreuses occasions par les étudiants, académiciens, boursiers et chercheurs de troisième cycle, des sociétés scientifiques et des organisations sociales. Nous attirons votre attention sur l’urgence de la mise en place d’un Plan National de Développement Scientifique et Technologique moderne (l’actuel date de 1988), sur l’insuffisance de l’investissement public pour la recherche et l’éducation de troisième cycle (0,35 % du PIB, alors que la moyenne de l’OCDE correspond à 2,4 %) et sur la fragilité de nos institutions, qui ont largement besoin d’être démocratisées. Ces dernières années, nous avons été témoins de l’évolution de la place de l’enseignement supérieur : les inscriptions en Master et Doctorat ont considérablement augmenté, et de nos jours, loin de représenter un privilège ou une situation exceptionnelle, elles sont devenues, dans de nombreux domaines de la connaissance, une nécessité sur le plan académique comme professionnel. Les études de troisième cycle constituent aujourd’hui au Chili, un niveau de formation qui s’est massifié et normalisé. Dans ce contexte, il est du devoir de L’État de promouvoir des politiques publiques qui reconnaissent cette nouvelle réalité qui n’a pas été prise en compte dans le Projet de Réforme de l’Éducation. Il est particulièrement inquiétant de constater la gestion déficiente de la Commission Nationale pour la Recherche Scientifique et Technologique (Conicyt), ainsi que les conditions et le régime que l’État, à travers de Conicyt et Becas Chile, entretient avec ses boursiers. Nous avons, à maintes reprises, attiré l’attention sur les inconvénients et les défis que doit affronter Conicyt, en particulier au niveau des Programmes de Formation de Capital Humain Avancé et le Programme Becas Chile, qui dépendent du Ministère de l’Éducation et qui ont pour vocation de promouvoir la formation de troisième cycle au Chili et à l’étranger. Il est de notoriété publique que Conicyt souffre de difficultés administratives internes qui entravent l’accomplissement de ses objectifs : la rotation excessive de ses fonctionnaires dans les différents échelons hiérarchiques (au niveau de la direction générale ou des cadres supérieurs), leur insuffisance numérique et les contrats précaires auxquels la plupart sont soumis. Problèmes relayés par le Syndicat de Conicyt, qui a dénoncé la situation actuelle : pour répondre aux besoins de 7000 boursiers, Conicyt ne dispose que de 18 fonctionnaires. Nous considérons que le niveau de développement auquel le pays peut aspirer ne dépend pas uniquement du nombre de bourses attribuables, il dépend aussi de la capacité des institutions à garantir à nos étudiants et chercheurs des conditions intégrales de protection sociale et des projections d’insertion professionnelle. Nous disposons d’importants talents dans tous les domaines de la connaissance. Ces apports seront difficilement à la hauteur des objectifs si les études et la recherche se déroulent dans des conditions qui favorisent la précarisation au niveau de la sécurité sociale (notamment dans le cas de boursiers avec enfants, et/ou résidant à l’étranger), et dans un contexte d’incorporation au monde académique et professionnel incertain. De fait, les programmes d’insertion sont insuffisants et les obligations de rétribution doivent être reformulées en fonction des dynamiques propres de la recherche nationale et internationale. Avant tout, nous demandons de manière urgente que la formation de troisième cycle soit liée au renforcement des universités et des centres de recherche, et que cette mesure soit accompagnée d’un réel engagement public. Les pénalités absolument disproportionnées et injustes que Conicyt et Becas Chile appliquent à leurs boursiers depuis le gouvernement antérieur sont un symptôme de la dégradation des conditions de nos étudiants et chercheurs. Ces pénalités incluent le remboursement de l’intégralité des fonds de bourse et une déclaration d’inhabilité définitive par rapport à de nouveaux bénéfices, qui s’appliquent à des boursiers qui ont obtenu et/ou accrédité leurs diplômes académiques avec un certain retard. L’emploi d’une entreprise de recouvrement, l’imposition de billets à ordre et l’exigence de restitutions de fonds constituent une intrusion inappropriée des pratiques propres au secteur bancaire au sein de la vie académique. Il est difficile de comprendre qu’un gouvernement puisse promouvoir une réforme éducationnelle qui s’oppose à une logique lucrative et mercantiliste de l’éducation et, au même moment, valider au niveau du troisième cycle des bourses fonctionnant comme des crédits remboursables, transformant ainsi l’étudiant boursier en un étudiant endetté auprès de l’État. Nous vous adressons un appel urgent, ainsi qu’aux nouvelles autorités du Ministère de l’Éducation du Chili, Becas Chile et Conicyt, pour que, de manière impérative, des mesures soit prises pour améliorer les conditions de protection sociale des chercheurs et des étudiants, et pour annuler les recouvrements et déclarations d’inhabilité des boursiers qui, pendant plus d’un an, ont souffert d’une dégradation de leur qualité de vie. La formation de troisième cycle doit être incorporée dans la démocratisation de l’éducation. Il est, à ce titre, indispensable que les universités, les scientifiques et les intellectuels concernés, ainsi que les organisations de troisième cycle, participent à la construction d’un cadre normatif régissant les Bourses nationales et Becas Chile. Nos institutions doivent fonctionner selon des critères académiques et sociaux universels, qui permettent aux étudiants et chercheurs de récupérer le soutient public nécessaire pour continuer de créer et construire un pays qui soit meilleur pour tous les Chiliens. En espérant un accueil favorable à notre demande, nous vous adressons nos salutations distinguées. CC. -Ministre de l’Éducation, M. Nicolás Eyzaguirre -Président de CONICYT, M. Francisco Brieva -Honorables Sénateurs. Commission d’Éducation, Culture, Science et Technologie. -Honorables Députés. Commission d’Éducation. Santiago, novembre 2014 Organisations qui s’associent à cette demande: Groupe « Inhabilitados por Conicyt » (J. Aguilar, P. Cisternas, L. Bazzurro, V. Orellana, F. Reyes) Fédération d’Étudiants de l’Université du Chili (C. Moya, attaché pour le troisième cycle 2013 - 2014) Institutions : - Gabriel Boric, Honorable Député de la République du Chili. - Giorgio Jackson, Honorable Député de la République du Chili. Académiciens et Autorités : - Jorge Babul Cattan, académicien, Faculté de Biologie de l’Université du Chili - María Eugenia Góngora, doyenne de la Faculté de Philosophie et de Sciences humaines, Université du Chili - Jorge Hidalgo Lehuedé. Profesor Titular Departamento de Ciencias Históricas, Universidad de Chile. Coordinador Académico Red de Postgrado de Humanidades, Artes, Ciencias Sociales y de la Comunicación - Carlos Ruiz Encina, académicien, Directeur de la Faculté de Sociologie, Université du Chili - José Luis Martínez C. Coordinateur du Doctorat en Études des Sociétés latino-américaines, Université du Chili. Ancien président du Conseil Supérieur des Sciences-FONDECYT - Pablo Whipple.Directeur Master en Histoire, Institut d’Histoire, Université Catholique du Chili. - Pablo Oyarzún Robles, académicien, Faculté de Philosophie et Sénateur Universitaire, Université du Chili - Bernardo Subercaseaux, académicien, Faculté de Littérature, Université du Chili - Carolina Ferrer, professeur, Faculté d'études littéraires, Université du Québec à Montréal - Alfredo Riquelme Segovia, académicien, Institut d’Histoire, Université Catholique du Chili - Rodrigo Karmy. académicien, Faculté de Philosophie Centre d'études du monde arabe. Université du Chili - Raúl Villarroel. Académico, Departamento Filosofía, Universidad de Chile - Miguel Ruiz S. Académico, Facultad de Arte, Universidad de Chile - Claudia Gutiérrez. Académico, Departamento Filosofía, Universidad de Chile - Rodrigo Zúñiga. Académico, Facultad de Arte, Universidad de Chile - Valentina Bulo. Académicienne. Institut de Hautes Études - Université de Santiago - Federico Galende. École d’Art, Université du Chili. - Gonzalo Díaz L. Académicien. Faculté de Sciences Humaines, Université de Santiago – Baccalauréat, Université du Chili – École de Sociologie, Universidad Mayor, Chili.. - María José López. Académica, Departamento Filosofía, Universidad de Chile - Víctor Orellana. Académico, Departamento de Sociología, Universidad de Chile - Giorgio Boccardo, académicien, Faculté de Sociologie, Université du Chili - Víctor Orellana, académicien, Faculté de Sociologie, Université du Chili

Wednesday, 6 August 2014

Más acerca de los "genios" que han planificado el sistema de becas Chile, de seguro hay allí una manga de incompetentes...

Inhabilitados por CONICYT: crónica de un conflicto abierto

Leonello Bazzurro

http://inhabilitadosxconicyt.wordpress.com

ACERCA DEL AUTOR: 
Leonello Bazzurro es Licenciado en Letras Hispánicas y en Educación por la Pontificia Universidad Católica de Chile. Es también Magíster en Axiología y Filosofía Política por la Universidad de Chile. Forma parte de la Agrupación Inhabilitados por CONICYT.

  
 
 


El segundo semestre del 2013 marcó para muchos estudiantes de postgrado nacional el inicio de un aciago periodo. Conicyt, la principal (y casi única) institución pública que otorga becas y fondos de investigación en Chile, se transfiguraba bajo la administración Piñera en una empresa del retail. Varios de sus ex becarios comenzaban a ser perseguidos cual deudores de la banca por supuestos “incumplimientos” al contrato, sin atender justificación alguna de los ex becarios ni estipular sanciones proporcionales a las “faltas” cometidas. Nacieron entonces los becarios “inhabilitados”, una categoría espectral compuesta por todos aquellos que, habiendo terminado sus estudios y entregado su grado o título a Conicyt, serían precarizados en su condición económica y profesional, al intentar forzarlos a devolver el dinero empleado en su manutención anual y el arancel universitario. Además, dichos ex becarios se verían impedidos, algunos por“tiempo indefinido”, de obtener otra beca para proseguir sus estudios interrumpidos. Tal como suena: ex becarios obligados a devolver el dinero de una beca cuyos estudios fueron realizados y el título fue obtenido, bajo la acusación de haber cometido el delito de haberse demorado más meses en obtener su grado académico, sin brindar importancia alguna al hecho que dicho atraso hubiese sido avisado con antelación, hubiera ocurrido por motivos justificados de índole académica (pasantías al extranjero, por ejemplo) o personal (embarazo, por ejemplo)y de que las propias Universidades hubieran respaldado la extensión de plazo.
La siguiente crónica es parte de mi historia de vida y asimismo de la génesis de la agrupación “Inhabilitados por Conicyt”, un pequeño y muy valioso colectivo que tuvo que enfrentarse contra el Goliat del Mundo Académico. Mi intención es dejar testimonio acerca de nuestra lucha contra una institución kafkiana. Quisiera mostrar cómo es posible degradar una oportunidad soñada, como es una beca de estudio de postgrado, en una beca maldita que oculta ser igual a un crédito condonable propio de la lógica bancaria. Además, quisiera como gesto político, enfatizar la gran importancia de organizarse y sumar fuerzas entre todos para oponer resistencia a las injusticias del sistema. En este sentido, deseo manifestar todo mi respeto e infinito agradecimiento a los que han apoyado nuestra causa durante este largo proceso.
Escribo esto, también, para comunicar que es menester disolver el clima de tranquilidad en el cuál suponíamos estar. Siendo 1 de Agosto del 2014, arriesgamos aún el peor de los resultados. De a poco comenzamos a entender que los avisos de suspensión de cobros y soluciones a nuestros problemas, anunciados por Conicyt en Abrildel 2014, eran simplemente temporales. Es decir: los cobros volverán.Actualmente Conicyt discute hace tres meses con Mineduc la modificación del decreto N° 335/2010 que rige las Becas de Postgrado Nacionalcon la intención de “flexibilizar” las excesivas condiciones impuestas a los ex becarios a fin de que no sean condenados a pagar. No obstante, no tenemos acceso al documento ni menos participación alguna en las discusiones sobre su contenido. Peor aún, por información que hemos sabido por diversas fuentes, existe el riesgo fundado de que muchos inhabilitados (con grado entregado) sigan siendo excluidos de las supuestas soluciones: es decir, que después de la supuesta modificación al decreto(cuya finalización no tiene fecha ni se avizora en un futuro cercano), sigan estando inhabilitados y, ahora sí, condenados sin remedio a devolver fondos de estudios realizados.
De este modo, la realidad actual es que seguimos totalmente inhabilitados, arriesgamos el cobro de altísimas cifras e ignoramos cuándo terminará el eterno proceso que nos tiene detenidos en nuestros proyectos de vida.
¿Cómo fue que llegamos hasta aquí? Lo siguiente es el relato de la experiencia traumática que para mí y para muchos ha significado haber tenido una beca Conicyt, una beca maldita administrada a manos de una institución kafkiana.¿Qué haremos por mejorar esto, compañer@s?
I. Feliz Navidad y un próspero año nuevo les desea Conicyt
23 de diciembre del 2013. Hace meses espero alguna respuesta de la institución. El proceso administrativo ha sido espurio y contradictorio. Haciendo un rápido recuento, habría que mencionar lo siguiente: en abril postulé a Becas Chile para realizar un doctorado de filosofía en el extranjero; en junio me declaran “fuera de base” por mantener “compromisos pendientes” debido a problemas con la beca de magister en Chile (obtenida durante periodo 2009-2010); en junio mismo, presento un “recurso de reposición”, declarando que mal podría tener compromisos pendientes puesto que ya había obtenido y presentado tanto el grado académico de magister como la tesis (y por otras razones que ya comentaré). En septiembre la institución aprueba el recurso de reposición y, en consecuencia, procede a evaluar el mérito de la postulación a la beca doctoral. A mediados de Septiembre, recibo sus felicitaciones por haber obtenido el puntaje necesario para recibir la beca. Me llaman entonces para ir a “firmar convenio”. Después de cuatro meses de incertidumbre, todo parecía finalmente haberse solucionado.
Fue entonces, un martes a fines de Octubre de 2013, que comenzó la parte oscura de esta crónica kafkiana. Primero tuve reunión con un analista de becas internacional, quien me confirmó que se había solucionado el mal entendido y aprovechó para darme el “dato” de la notaria –la única notaría– que aceptaba legalizar el peculiar pagaré en blanco que debes firmar para poder recibir una beca Conicyt. Sin poder confiar en sus palabras, quise cerciorarme de que el problema había finalizado, y pedí hablar con alguien responsable de los grados nacionales. Me atiende el funcionario encargado, quien revisa en su computador mis antecedentes y con absoluta desafección me dice que yo no tendré esa beca, que estoy en problemas y que mi caso pasará a fiscalía de Conicyt. Me quedo totalmente perplejo, pero atino a cuestionar lo contradictorio e informal de los procedimientos institucionales. En 5 meses he transitado por todos los estados administrativos posibles, y ahora, me anuncia con su cara de me-importa-una-mierda-tu-futuro, que, bueno, “han sido problemas de comunicación de Conicyt”. Le reitero entonces la justificación académica de mi atraso: una pasantía de investigación en la Universidad Goethe en Alemania para realizar la tesis del magister, la cual además fue informada antes del período de vencimiento, el mismo motivo que fue documentado con detalle en el recurso de reposición que ellos mismos aprobaron recientemente. Leo en su rostro el aburrimiento que mi relato le produce, hasta que se decide a evaluarme moralmente por la “falta” cometida, respaldando así la necesidad de un “castigo” que al parecer él mismo quiere brindarme: “Espero que con esto sopese lo que usted ha hecho”, me dice. Yo había cometido una falta tremenda, y él venía a enseñarme una lección. ¡De pronto el Estado se encarnaba milagrosamente en el funcionario! Y eran sus recursos lo que él había desperdiciado en mi educación. Debo morderme la lengua para preguntarle qué pasará con mi caso. “Será evaluado por un Comité, en donde yo participo y luego irá a fiscalía” sostiene finalmente.
23 de diciembre 2013. Llega finalmente el mail de Becas Chile, el mismo que recibieran todos los inhabilitados:
“Estimado: Adjunto encontrará copia de resolución que informa el estado final de su beca: 72140357.   Si tiene cualquier duda, solo escriba awww.conicyt.cl/oirs
Saluda atentamente a Usted,
Programa Formación de Capital Humano Avanzado – CONICYT”.

Abro el archivo adjunto, plagado de tecnicismo jurídicos, hasta llegar al párrafo fatal: “SOLICÍTESE la restitución total de los fondos conferidos en razón de la beca a donJOSÉ LEONELLO BAZZURRO GAMBI, de acuerdo con la facultad conferida en elnumeral 10 de las aludidas bases concursales e iníciense las acciones judiciales,una vez agotada la vía administrativa”.
Como a muchos de sus ex becarios, Conicyt me acababa de enviar su presente de navidad: una deuda de un mínimo de 14 millones de pesos (alrededor de 25.000 dólares, o más, dependiendo si se les antojaba sumarle los intereses usureros) a cancelar en una única cuota. La resolución estaba lista desde el 12 de diciembre, pero ¿para qué mandarla antes si puedes alegrarle el fin de año a tus ex becarios? Muy conveniente, por lo demás, considerando que ellos tienen sólo 5 días hábiles para poder defenderse.
II. Del abandono individual.
Fue con ese mail que la pesadilla se hizo cierta. Lo inundó todo. La incertidumbre y el menosprecio institucional por mi trabajo de tesis y el grado obtenido afectaron lastimosamente mi estado de ánimo que oscilaba entre la angustia culposa y la indignación, y resentía por supuesto a mi familia, amigos y pareja de ese entonces. Pensé de forma ingenua que era el único inhabilitado, creí que era un problema exclusivamente individual. Me había mandado el condoro de la vida al no haber entendido que lo importante era el contrato y no la tesis. Debía haber entregado cualquier cosa, pero a tiempo. Conicyt me había atomizado. No conocía otros casos, y sólo me quedaba aceptar la condición de deudor, es decir, resignarme a trabajar largos años en colegios para solo pagar el préstamo bancario con sus intereses, y olvidarme de seguir estudiando, hacer investigación o docencia universitaria. ¿Quién iba a contratar a un investigador sin doctorado e inhabilitado de conseguir fondos estatales? En suma, era un balde de agua fría ante el cuál sólo quedaba pensar en otro proyecto de vida por comenzar. Por cierto, un drama menor y burgués, si se quiere, en el contexto mayor de las injusticias sociales y educacionales tan cotidianas y variopintas en nuestro país.
Repasé entonces las razones de la “falta” que ameritaba, a juicio de Conicyt, la restitución total de fondos y la inhabilitación indefinida. Me había retrasado 10 meses en terminar el magister en filosofía en la Universidad de Chile a causa de haberme ido a una pasantía de investigación por 8 meses en la Goethe Universität en Fráncfort, Alemania, patrocinado por el profesor Axel Honneth y financiado por el Servicio Alemán de Intercambio Académico –DAAD–, sin recibir un peso de Conicyt para este propósito. Durante la estadía, el profesor Honneth había leído y criticado mis avances de investigación relativos a su “teoría crítica del reconocimiento”, pude participar semanalmente en el Grupo de Estudios sobre el Reconocimiento y en el Coloquio Internacional de Filosofía Social que dirigía el profesor, y conseguí bibliografía en lengua alemana inexistente en español y en Chile, incorporándola al corpus de mi investigación. Producto de lo anterior, mi tesis sufrió notorias mutaciones y reorientaciones, y me vi en la necesidad de extenderme en una investigación exhaustiva que hiciera justicia a la complejidad del tema, según era tratado actualmente en la Escuela de Fráncfort. Por cierto, informé formalmente a Conicyt dentro del plazo legal de mi necesidad de tener más tiempo para terminar la tesis, pero ellos ni siquiera se molestaron en responder.
Rechacé internamente la sentencia de Conicyt. Ante el menosprecio de una institución, tal como sostenía el profesor Honneth, cabían sólo dos opciones: o internalizarlo y devenir en un estado de vergüenza, culpa y patología mental, o luchar por el reconocimiento del trabajo realizado y el esfuerzo allí depositado, más allá de lo que un contrato pésimamente elaborado pudiera decir mediante cláusulas abusivas y medidas desproporcionadas. Pero estaba solo y no sabía qué hilos mover ni cuáles puertas golpear.
III. Génesis de los inhabilitados: El coraje del estigma.

A Julio Aguilar y Priscilla Cisternas los conocí también entre pascua y año nuevo. Ellos habían recibido informalmente, casi en la misma fecha, el regalito de Conicyt, aquella notificación que los declaraba inhabilitados por tiempo indefinido (Kafka, una vez más) y les solicitaba gentilmente devolver todos los fondos recibidos. La historia ya empezaba a repetirse. También se habían atrasado en terminar su grado académico, y durante su “atraso” habían publicado dos libros de etnohistoria sobre las sociedades indígenas del norte de Chile en el siglo XVIII y XIX, publicado artículos en revistas indexadas (esas mismas que eran tan preciadas para Conicyt y el capitalismo académico en general) y participado en varios proyectos Fondecyt, en conjunto con el profesor Jorge Hidalgo, notable académico de la Universidad de Chile,quien nos ha brindado un gran y decidido apoyo durante todo este tiempo. Conversamos largamente por celular. Eran del norte, de Iquique. Eran pareja hacía 12 años. Y si bien fue lamentable enterarme que habían otros casos, también fue un gran alivio saberme con otros, para comenzar así nuestra lucha colectiva.
En los próximos días, anunciamos en el grupo Facebook “Inhabilitados por Conicyt” (hasta la fecha, espacio virtual de organización), la primera convocatoria para una reunión de todo aquellos “inhabilitados” o que tuvieran conflictos con Conicyt. Aparecieron entonces los otros protagonistas de esta historia: Valentina Orellana y Francisco Reyes, ambos de la Universidad Católica y también castigados e inhabilitadosindefinidamente por haberse demorado en terminar su grado o, en el caso de Francisco, simplemente por entregar el certificado de grado a Conicyt fuera de plazo, a pesar de haber terminado su magister dentro del periodo reglamentario. Apareció también Cristián Undurraga, representante de la ANIP (Asociación Nacional de Investigadores de Postgrado), institución que venía hacía años sosteniendo reuniones con Conicyt con el propósito de mejorar las condiciones de las becas y la investigación; y Cristóbal Moya, delegado de postgrado en Filosofía y Humanidades de la FECH, con quien la FECH entraría como actor clave en nuestras demandas, además de ser sus dependencias el sitio regular de encuentro para las reuniones de los lunes a las 7.

Pocos días atrás, habíamos ido con Cristóbal a visitar a Daniel Wolff, Director de Posgrado y Postítulo de la Universidad de Chile. No hubo mucho que explicar. Wolff ya estaba al corriente gracias a una llamada urgente de la decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, María Eugenia Góngora, quien le había informado la situación de Julio y Priscilla. Wolff nos habló de los problemas con Conicyt y lo insensato de sus medidas considerando que en Chile la tasa de graduación en postgrado, en comparación estadística internacional, era muy alta. Se refirió también al “decreto CRUCH”, el cuál dormía en el escritorio de Piñera, decreto encargado precisamente de mejorar los convenios y las condiciones de las becas, evitando que estas se deformaran en “créditos” estudiantiles.Vislumbrando que nuestros casos particulares no eran más que la “punta del iceberg” de un problema que involucraría el conjunto de Universidades, Wolff ofrece a Cristóbal un espacio para exponer la situación en la próxima reunión del CRUCH (Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas).
Resulta curioso hacer un alto aquípara saltar de golpe a marzo 2014Efectivamente éramos y somos la “punta del iceberg”, ya que únicamente considerando el período 2005-2011 de becas nacionales (la única información oficial que logramos conseguir de forma tardía), la cifra de posibles inhabilitados supera el millar[1]. Además, el porcentaje de estudiantes que logran cumplir con todas las obligaciones que imponeConicyt resulta llanamente ridículo: 4% para programas de doctorado nacional y 12% para programas de magister nacional, sin existir información de los otros inhabilitados de Becas Chile (probablemente cientos).Ante esto, dos hipótesis: o el 96% de los becarios doctorales nacionales y el 88% de becarios de magister nacionales eran unos zánganos que chupan las arcas del Estado y usan las becas como prolongadas vacaciones (como algunos comentaristas ultra liberales fantaseaban en comentarios de Emol y El Mostrador), o los convenios de las becas Conicyt desconocían expresamente la realidad de los procesos de investigación académica, y estipulaban unilateralmente obligaciones excesivas a sus becarios, acompañadas de castigos desproporcionados.
Tras la reunión de Enero, el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), gracias a la valiosa acción de María Teresa Marshall (su directora ejecutiva), emite una carta dirigida al Presidente subrogante de Conicyt, Mateo Budinich, emplazando a la institución para que sea subsanado el caso urgente de Julio, Priscilla y el mío. Budinich, ingeniero civil de larga trayectoria en empresas de telecomunicaciones (VTR, Telefónica e IBM), era quién había dado luz verde a los cobros e inhabilitaciones facilitados por la contratación de la empresa de cobranza externa ORSAN S. A. (la misma que trabajaba con Movistar, Easy, VTR, Paris y Claro). Las razones supuestas tras estas acciones, como supimos más tarde, venían de las presiones de Contraloría a Conicyt, quienes ya les habían hecho una auditoria por mal uso de recursos. Ante esto, en Conicyt deciden cambiar violentamente sus procedimientos: si antes no se preocupaban mayormente por fiscalizar plazos y el contrato era “letra muerta”, comienzan,de un día para otro, a exigir de manera absoluta y carente de mínimo criterio el cumplimiento de todas las obligaciones del contrato interpretadas de manera tajante (a nuestro juicio), y denegando el derecho del becario a expresar sus motivos de incumplimiento con anterioridad a la emisión de la resolución que ordena el cobro (derecho de audiencia). Como era de suponer, Mateo nunca responde la carta firmada por el rector Juan Manuel Zolezzi (Vicepresidente del CRUCH).
Pocos días más tarde llegará a las puertas cerradas de Conicyt una segunda carta[2],iniciativa de la decana Góngora, y los docentes Jorge Hidalgo y Cristóbal Holzapfel. En esta, relevantes académicos de las humanidades y ciencias sociales piden una solución sensata y efectiva, y critican la falta de racionalidad y el despropósito del actuar de Conicyt al castigar con semejante severidad a los ex becarios que han obtenido el grado, es decir, que han cumplido con el objetivo principal de la beca. Firman en esta misiva Pablo Oyarzún, Carlos Ruiz Schneider, Bernardo Subercaseaux, Humberto Giannini, Gabriel Salazar, Grínor Rojo, Eduardo Thomas y José Luis Martínez. Redundante sería decir que esta carta tampoco fue respondida.
Conclusión, ya no soy un individuo invisible. Habían nacido los “Inhabilitados por Conicyt”, un grupo de invisibles. Conicyt no quiere dar la cara ni reconocernos como interlocutores válidos. A lo sumo, se limita a remitirnos en privado a un incierto y eterno proceso administrativo-jurídico: fiscalía de Conicyt, luego Contraloría, y, para cuando estemos jubilándonos, Juzgados Civiles. Pero este no es ante todo un problema jurídico. Ellos no estaban simplemente “cumpliendo la norma”, puesto que la norma, aún siendo errónea en muchos aspectos y totalmente antidemocrática en cuanto a su proceso de formulación, dejaba a criterio de la institución el castigar o no castigar y, además, el decretar sanciones proporcionales a la falta cometida y en consideración al juicio de los fundamentos otorgados por el becario. Es allí donde ellos interpretaron que cuando el texto decía “Conicyt podrá castigar” si A, B o C, significaba necesariamente “Conicyt está obligado a castigar”. Era entonces que le preguntábamos a nuestros abogados, Ximena Herrera y Mónica Gandolfo, dispuestos para nuestra defensa por la Universidad de Chile gracias a la ayuda de la decana Góngora y Daniel Wolff, en qué librería figuraría esa peculiar edición de la RAE en donde “poder” significaba “deber”. Y donde dicho deber sacrosanto, además, no admitía causa alguna de justificación ante su incumplimiento parcial o total, metiendo en el mismo saco a quienes presentaban documentos falsos, a quienes abandonaban y reprobaban los estudios, y a quienes se demoraban en terminar el Grado y/o entregarlo a Conicyt por diversos motivos.Era esto lo que precisamente sostenían las resoluciones exentas de Conicyt que muchos de nosotros recibimos:

[L]a expresión ‘podrá solicitar la restitución’, establecida en el numeral 10 de las bases concursales, no puede entenderse como una facultad discrecional de este Servicio, sino que debe comprenderse como una verdadera facultad reglada, que obliga a declarar el incumplimiento y solicitar la restitución de los fondos cuando se hayan verificado las hipótesis previstas en las bases. Que, este Servicio en razón del principio de juridicidad y del resguardo de los fondos públicos se encuentra en el imperativo de solicitar la totalidad de los recursos entregados, toda vez que éstos no fueron destinados bajo las condiciones en que fueron otorgados, independiente de las razones que esgriman los beneficiarios para justificar su incumplimiento”.

IV. Estalla el Conflicto: Estrategias, Protesta, Inciertas Soluciones
Entendimos con prontitud que la batalla principal no había que darla sólo desde el plano jurídico. El conflicto previo consistía en definir cuál era la arena y el lenguaje del desacuerdo. Conicyt nos empujaba a la vía jurídica, porque era la forma más sencilla para evitar confrontarnos. De allí sus declaraciones en EMOL, del 20 de Enero:
“Como la Comisión no tiene facultades para modificar el régimen jurídico, al cuál los becarios adhieren libremente, estamos obligados a declarar el  incumplimiento y solicitar la restitución” dicen, e informan que en estos casos el becario puede realizar una presentación a la Contraloría o defenderse judicialmente”[3]
Los inhabilitados sabíamos y sabemos que nuestra única posibilidad estaba en el plano político y en conseguir la atención de los medios. Aunque lo negaran, estábamos al tanto de que bastaba con que se pronunciara el Presidente de Conicyt, que gozaba de autonomía y potestad, para que se cambiara el decreto que nos castigaba. No era, por tanto, un asunto principalmente jurídico, sino un problema de voluntad del Presidente para darnos audiencia, escucharnos y buscar una solución.

Teníamos ahora un grupo constituido, una agrupación pequeña pero valiosa y bien organizada, y contábamos con el apoyo constante de la Universidad de Chile (Facultad de Filosofía y Humanidades, y varios académicos de otras facultades), del CRUCH, de la FECH, del diario Humaniora y su generosa periodista Naomi Orellana, y de varios compañeros que, por solidaridad o conciencia crítica, nos transmitían su apoyo y asistían generosamente a las reuniones semanales (sin estar ellos en condición de inhabilidad).
Entre las reuniones que realizábamos en la FECH, la del 13 de Enero fue distinta. Aparecieron extensos rollos de plásticos, lijas y tarros de pinturas traídos por Pablo Contreras. José Miguel Sanhueza tenía buen pulso y cierto estilo tipográfico del cuál abusamos. Entre risas también, junto a Fernando Encina (también delegado de Postgrado FECH, que mucho hiciera por nosotros), Natalia Guerra, Rodrigo Mayorga (desde la virtualidad), Bernardita Eltit, Alfonso Pizarro (y muchos otros, sin contar a los “antiguos” Cristóbal Moya, Valentina Orellana, Francisco Reyes, Julio Aguilar, Priscilla Cisternas), hicimos gala de una creatividad inusitada inventando consignas al más puro estilo pop arjoniano, en frases como “mi beca es mi condena”, y otras cuántas que giraban en el mismo tópico como “Condenados por Conicyt” o “Conicyt. El DICOM del conocimiento”.
14 de Enero. 17 Horas. Plaza de Armas. En pocos minutos comienza la inauguración del nuevo y flamante edificio institucional de Conicyt, situado a escasos metros de la Moneda. Hay barreras por Amunátegui y el GOPE ronda el perímetro dos cuadras a la redonda. Piñera está invitado para chocar copitas de champagne con Mateo Budinich y Denise Saint-Jean (Directora del Programa de Capital Humano Avanzado). Los discursos ya están escritos: saltarán como cronopios festejando que la tasa de graduación de sus becarios, entre 1988 y 2007, supera el 75%. Pero cómo, pensará usted querido/a lector/a, ¿no era qué lo importante no era graduarse sino graduarse a tiempo? Tal como adivina, celebraban para las cámaras con las mismas cifras de los estudiantes que perseguirían en privado.
Llega entonces Melissa Sepúlveda, la presidenta de la FECH. Se quedan en el camino, por problemas de última hora, Naschla Aburman (presidenta FEUC) y Giorgio Jackson, mientras Gabriel Boric nos mandaba su apoyo. Nos dividimos en grupos pequeños para acercarnos por vías y tiempos distintos a la entrada de Conicyt. 1, 2 y 3: Afuera los lienzos, las matracas y los gritos nuevos “Queríamos ser magister y doctorados, y ahora estamos todos endeudados” y los reciclados: “Por una educación sin mercado, estudiantes de postgrado”[4]. Los periodistas salen del letargo. En vez de cubrir una aburrida ceremonia institucional al menos hay un poco de escándalo en la calle. Melissa y Valentina Orellana logran hablar y salir por los micrófonos y las cámaras. Aparecemos así en CNN Chile, Cooperativa, Bio-Bio, Terra; se cae, por mala suerte, un móvil en vivo de TVN, y si bien los periodistas poco entienden del motivo de las protestas, sentimos que la intervención cumplió su objetivo: ganamos visibilidad. Al menos en grado suficiente como para ser publicados posteriormente en The Clinic [5], El Mercurio, El Mostrador, CIPER Chile y dar testimonios en radio Universidad de Chile, en la radio Futuro, y en el  increíble y comprometido Podcast Inútiles y Subversivos[6].
Febrero es un mes cuasi muerto, aunque seguimos en comunicación y en plan de organizar marzo, el mes decisivo por el cambio de Gobierno. Llega marzo y con él las nuevas autoridades de Bachelet. ¿Quién será el nuevo Presidente de Conicyt? Mucha de nuestra suerte dependía de esta decisión, y de si será un personaje con criterio académico. En septiembre José Miguel Aguilera había renunciado sin dar mayor explicación. “Saquen sus propias conclusiones”[7] fueron sus últimas palabras, y desde entonces la institución había venido dando tumbos. Recibimos con esperanza la “renuncia” de Mateo Budinich, quedando así temporalmente Denise Saint-Jean como Presidenta subrogante.
En este período, aparecen dos artículos en El Mostrador que consiguen alta difusión: el 23 de Marzo se publica “Conicyt: se aguó la fiesta“[8] de Valentina Orellana, seguido tres días más tarde por “La miseria de Conicyt: Capital Humano Frustrado”[9] de Cristóbal Moya y  Pablo Contreras. Por esas mismas fechas el diputado Gabriel Boric envía una carta crítica a Conicyt[10], y manifiestan su apoyo la diputada Maya Fernández, el senador Carlos Montes, y posteriormente la diputada Yasna Provoste y el diputado Giorgio Jackson, dentro de la reciente Comisión de Educación.
El nuevo contexto político y los mencionados artículos producen efectos, puesto que una semana más tarde somos llamados a una reunión en el MINEDUC, para discutir, por primera vez, acerca de una posible solución al conflicto. En dicha reunión, Francisco Jeria -el ex jefe gabinete de la subsecretaría del Mineduc-, ejerce el rol de mediador entre los Inhabilitados y Conicyt. Denise Saint-Jean presenta una “propuesta de solución” que consiste en modificar el decreto que nos perjudica, estipulando que nuestra “deuda o compromiso” se vería extinguida toda vez que el grado había sido obtenido. Además, Saint-Jean entrega al representante del MINEDUC unos gráficos, los cuales por fin transparentaban en algo la situación de los inhabilitados, siendo esta la fuente de información que posteriormente elaboráramos y publicáramos en un artículo en CIPER Chile, aportando información decisiva sobre los inhabilitados. Pocos días más tarde, sería nombrada como nueva Presidenta subrogante de Conicyt la anterior directora de Fondecyt, María Elena Boisier. Con ella surge un cambio de tono en la Institución: por primera vez parece existir disposición al diálogo y a la búsqueda de soluciones.
El 14 de Abril Conicyt convoca una mesa de diálogo, en donde concurrimos un conjunto de actores involucrados en el tema de becas e investigación: Agrupación Inhabilitados por Conicyt, los delegados de la FECH, y los representantes de la ANIP y de la fundación MAS CIENCIA. En la mesa, Boisier reafirma lo dicho anteriormente por Saint-Jean: serán suspendidos temporalmente los cobros judiciales y administrativos a becarios que se encuentren en incumplimiento. Además, como aseveran en su página web, “las autoridades de CONICYT confirmaron que en conjunto con el Ministerio de Educación se está trabajando en la modificación del decreto  N° 335/2010 que rige las Becas de Postgrado Nacional, con el fin de flexibilizar algunas obligaciones que actualmente dejan en situación de incumplimiento a quienes han sido beneficiados con una beca para estudios de postgrado en Chile por entrega del grado académico fuera de plazo. Durante el encuentro se acordó, por ambas partes, seguir trabajando en conjunto y reunirse regularmente con el fin de revisar  el avance en la modificación del decreto y otras situaciones particulares”[11]. Estábamos felices, habíamos logrado un gran avance, y por primera vez nos reunimos esa misma noche para brindar y emborracharnos.
         V. ¿El fin de los “Inhabilitados”?
Nuestra tranquilidad volvió a aparecer, por fin podíamos respirar y empezar a confiar en que todo había sido sólo una pesadilla. Nuestros conocidos, compañeros, profesores y todos quienes se informaron de la situación, teníamos la sensación de que la batalla estaba ganada o ad portas de serlo.
Pero nos equivocamos.Pasaron nuevamente dos meses sin tener noticia alguna de Conicyt, y decidimos convocar una nueva reunión para ver los avances en el supuesto decreto.El 17 de junio nos recibe María Elena Boisier y Denisse Saint Jean en sus dependencias institucionales. En la reunión se produce un avance relativo a un tipo menor de inhabilitados (aquellos quienes se graduaron a tiempo pero olvidaron entregar a Conicyt los documentos), que serían absueltos en el futuro. No obstante, respecto del problema grueso, todo seguía igual: Conicyt discutía con Mineduc la modificación al citado decreto 335 que permitiría flexibilizar las condiciones del contrato y dejarnos libres por fin. Llevaban 2 meses discutiendo la redacción, y nos indican que lamentablemente no existe plazo claro para la finalización del conflicto. El gran temor, dicen, es por la Contraloría General de la República, quién en última instancia puede rechazar la supuesta modificación.
Como decía al principio, los inhabilitados creemos que si bien la actual directiva de Conicytestá más dispuesta al diálogo y ya no es indiferente como antes, hasta el momento no da luces reales de llegar a buen puerto. ¿Por qué? Porque rechazan mostrarnos el documento en proceso, y porque quienes discuten las modificaciones son únicamente Conicyt y Mineduc, excluyendo así del proceso a los verdaderos afectados.
Esto implica el riesgo real de que la citada modificación no incluya a todos los inhabilitados, puesto que se supone que una cláusula estipulará un número x de meses de atraso determinado por ellos y luego ratificado por Contraloría, que será aceptado como justificado. Por lo tanto, una vez aprobada la modificación, se deberían ratificar las inhabilitaciones de todos aquellos inhabilitados (seguramente cientos) que no estén dentro de este número x, quienes de ahí en adelante no podrán hacer más que pagar la deuda, dado que los cobros se “descongelarán”, o, en caso de rechazo, dirigirse a tribunales. Dicho número, al parecer, no tendría variación significativa respecto de lo que dicen las bases actuales.
Es por esto que requerimos más que nunca el apoyo de todos. El grupo ya no tiene la fuerza que tenía en un comienzo. Luchar contra el Goliat de la Academia nos ha desgastado enormemente. Por eso quiero insistir en la legitimidad de nuestra lucha, para que se nos sumen los futuros inhabilitados y todos aquellos comparten nuestro sentir.
Es menester criticar y mejorar las bases de los convenios con sus ambigüedades y yerros fundamentales; pelear por el fin de los pagarés en blanco (por favor revísenlos[12]) que permiten a Conicyt “exigir el cobro inmediato del monto total del pagaré, en caso de incumplimiento, mora o simple retardo”; exigir la estipulación de plazos acordes con los tiempos de investigación y titulación reales; y exigir que Conicyt brinde información oportuna, correcta y no contradictoria a público en general y en particular a sus becarios. Ante todo, creo que debemos exigir que las becas Conicyt y Becas Chile sean realmente unas becas y no funcionen como créditos condonables. ¿Cuándo se ha visto tener que devolver una beca?
Lo mínimo también es que sean las Universidades, los académicos y los estudiantes quienes participen en la construcción de las bases y convenios que los involucran y afectan a ellos mismos, porque es una falacia del más repulsivo liberalismo el sostener que “usted es libre de firmar o no el contrato”. ¿Qué libertad es esa, si para la gran mayoría de la población la única posibilidad de realizar un postgrado depende de obtener una beca; beca que significa no sólo dinero, sino ante todo tiempo? ¿Qué libertad es esa, que obliga a firmar un documento en blanco, el cual, en caso de incumplir por cualquier motivo, llevará a la precarización a tus avales, probablemente a tus padres?
En fin, es necesario romper de una vez por todas esta perspectiva individualista, en donde las becas se entienden como un premio individual en base a la competencia con los pares, para entenderla desde su origen social, es decir, como la necesidad nacional de contar con especialistas de las más diversas disciplinas trabajando cooperativamente por el desarrollo científico, cultural y artístico de nuestra sociedad. Así, el recibir una beca significa ante todo tiempo en donde no somos esclavos del trabajo y en donde es posible formarse para contribuir a l bienestar social.
Espero, esperamos activamente y con ansiedad , el día en que todos los inhabilitados seamos rehabilitados, se repare el daño y nos permitan continuar estudiando. El día en que esta crónica no sea más que un capítulo oscuro de una novela de aprendizaje.
Agradezco tanto a los aquí mencionados, a Julio, Vale, Prisci, Francisco, Camila, Cristóbal, Pablo, Fernando, Cristián, Rodrigo, Natalia; como a los académicos, en especial Jorge Hidalgo, María Eugenia Góngora, Cristóbal Holzapfel. También a  los que han sido mi red privada, familia y amigos, quienes han vivido conmigo este remake clase B del infortunio de Gregorio Samsa.Agradecería infinitamente también el apoyo de más compañer@s, ya que la batalla está muy lejos de terminar, y necesitamos ahora quizás como nunca antes su apoyo en reuniones y movilización de la información. Escribir un final feliz de esta pesadilla depende de todos nosotros.



[1] http://ciperchile.cl/2014/04/22/conicyt-y-la-caceria-de-brujas/
[2] http://www.humaniora.cl/wp/inhabilitados-conicyt-decana-maria-eugenia-gongora-entrega-carta-en-rechazo-a-la-medida-que-busca-obligar-a-estudiantes-devolver-dineros-de-sus-becas/
[3] http://impresa.elmercurio.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2014-01-20&dtB=20-01-2014+0%3A00%3A00&PaginaId=8&bodyid=3
[4] http://www.cooperativa.cl/noticias/sociedad/ciencia/protesta-en-ceremonia-de-inauguracion-del-nuevo-edificio-conicyt/2014-01-14/205648_21.html#top-galeria
[5] http://www.theclinic.cl/2014/01/24/ex-becarios-beneficiados-por-conicyt-acusan-a-la-institucion-de-condenarlos-a-muerte-academica/
[6] http://ruizstull.podomatic.com/entry/2014-01-18T15_54_57-08_00
[7] http://radio.uchile.cl/2013/09/22/renuncia-del-presidente-de-conicyt-evidencia-problemas-politicos-y-de-gestion
[8] http://www.elmostrador.cl/opinion/2014/03/23/conicyt-se-aguo-la-fiesta/
[9] http://www.elmostrador.cl/opinion/2014/03/26/la-miseria-de-conicyt-capital-humano-frustrado/
[10] http://issuu.com/omfgzell/docs/carta_boric_a_mar__a_elena_boisier_
[11] http://www.conicyt.cl/blog/2014/04/conicyt-se-reune-con-agrupaciones-de-estudiantes-de-postgrado/
[12] Bajar archivo comprimido de siguiente página: http://www.conicyt.cl/becas-conicyt/servicios-al-becario/firma-de-convenio/